Pelicula: "No Maps for These Territories:"
Wicked City (1987), dirigida por Yoshiaki Kawajiri y basada en una novela de Hideyuki Kikuchi, es una de las obras que mejor representa el auge del anime para adultos durante la era del VHS y las OVAs en Japón. La historia sigue a dos agentes encargados de mantener la paz entre el mundo humano y una dimensión de demonios conocida como la "Ciudad Negra", combinando acción, terror, erotismo y cine negro en un universo decadente y violento.
Más que destacar por la complejidad de su argumento, Wicked City sobresale por su atmósfera. La ciudad aparece como un espacio nocturno, lluvioso y opresivo, donde la arquitectura, las luces de neón y las sombras crean una estética muy cercana al cine negro y al cyberpunk de la década. El diseño de criaturas grotescas y las escenas de transformación muestran una animación artesanal de enorme calidad, realizada completamente a mano, que aún hoy conserva una gran fuerza visual.
Desde el punto de vista histórico, la película refleja una etapa muy particular del anime japonés. Durante la segunda mitad de los años ochenta, el crecimiento del mercado doméstico de video permitió producir obras destinadas exclusivamente al público adulto, sin las limitaciones de la televisión. En ese contexto surgieron títulos como Wicked City, que exploraban la violencia, la sexualidad y el horror con una libertad poco habitual. También puede apreciarse la influencia del éxito internacional de obras como Blade Runner y del clima cultural de la burbuja económica japonesa, donde coexistían el optimismo tecnológico con una sensación de ansiedad y decadencia urbana.
Entre sus principales fortalezas destaca la dirección de Kawajiri, capaz de construir escenas de acción dinámicas y visualmente memorables. La animación mantiene un nivel muy alto, el diseño de personajes y monstruos posee una identidad propia y la banda sonora contribuye eficazmente a la sensación de misterio. La película transmite una personalidad estética tan marcada que terminó influyendo en numerosos animes posteriores de acción y terror.
Sin embargo, también presenta debilidades. La narrativa resulta relativamente simple y en algunos momentos funciona más como una sucesión de escenas espectaculares que como un relato profundamente desarrollado. Algunos personajes secundarios apenas reciben desarrollo, y el uso constante del erotismo puede sentirse hoy más como un rasgo propio de la época que como un elemento realmente necesario para la historia. Vista desde una perspectiva actual, ciertas representaciones de género también pueden resultar discutibles.
En conjunto, Wicked City continúa siendo una obra muy representativa del anime de finales de los años ochenta. No alcanza la profundidad filosófica de otros clásicos del período, pero destaca por su potencia visual, su atmósfera oscura y su excelente animación tradicional. Es una película que ayuda a comprender una etapa en la que el anime experimentó con mayor libertad temática y estética, consolidando un estilo adulto que influiría en buena parte de la producción japonesa de las décadas siguientes.
La premisa es sencilla pero brillante: ¿qué habría pasado si la Unión Soviética hubiera llegado a la Luna antes que Estados Unidos? A partir de ese punto de divergencia histórica se desencadena una carrera espacial mucho más intensa que la que conocimos en nuestra línea temporal. A lo largo de las temporadas veremos el establecimiento de bases permanentes en la Luna, la exploración de Marte y una expansión constante de la presencia humana en el espacio.
Aunque la serie ya lleva varios años al aire, continúa vigente: en 2026 se estrenó su quinta temporada y ya fue confirmada una sexta y última temporada.
Sin entrar en spoilers, la historia desarrolla numerosos conflictos políticos, tecnológicos y humanos, conectando además con acontecimientos reales reinterpretados dentro de esta línea temporal alternativa. Entre ellos aparecen sucesos inspirados en episodios de la Guerra Fría, como el derribo de aviones civiles por parte de la Unión Soviética y un recrudecimiento de las tensiones entre las superpotencias.
Uno de los aspectos que más disfruté es cómo rescata tecnologías y proyectos reales de la NASA que nunca llegaron a desarrollarse plenamente o fueron abandonados. Aparecen conceptos inspirados en propuestas como el gigantesco cohete Sea Dragon o los motores nucleares del programa NERVA, elementos que aportan una enorme sensación de plausibilidad al universo de la serie.
También cuenta con varios personajes femeninos fuertes y memorables, algunos muy queribles y otros no tanto. Por momentos la serie puede caer en cierto progresismo algo meloso, pero el nivel general del guion sigue siendo muy sólido y los conflictos humanos continúan siendo interesantes y creíbles.
Si disfrutan de historias espaciales, exploración, ingeniería, política internacional y ciencia ficción con los pies bastante apoyados en la realidad, probablemente encuentren en For All Mankind una serie ideal.
Finalmente, hay un detalle que aprecié especialmente: el tratamiento del sonido en el espacio. A diferencia de muchas producciones de ciencia ficción, aquí suele respetarse el hecho de que en el vacío no hay aire que transporte las ondas sonoras. Por eso, cuando observamos naves encendiendo motores o armas disparándose desde el exterior, muchas veces reina el silencio absoluto. Es un pequeño detalle, pero contribuye enormemente a la sensación de realismo que caracteriza a toda la serie.
En un futuro cercano un cometa de hielo impacta sobre Venus y esto le permite a la humanidad modificar la atmosfera de su vecino planeta e instalar una serie de colonias que rápidamente se independizan de la Tierra.
Si bien todo este proceso de colonizacion se muestra muy por arriba lo que sí se deja muy claro es la tremenda corrupción implicada en la política a la hora de llevar adelante el emprendimiento.
El resultado de todo esto es un mundo violento, pobre y dividido que esta a un paso de la guerra entre las distintas ciudades estado que se levantaron en Venus.
En medio del caos y la miseria, el protagonista llamado Hero, es un conductor profecional de motos deportivas en una carrera violenta y popular que es la principal atracción en el planeta Venus. Pero todo cambia cuando la guerra llega a su ciudad. Él se verá primero envuelto en muchos problemas con la policia colaboracionista con las fuerzas de ocupacion y luego se unirá al ejercito rebelde que se opone el ejercito que invadió la ciudada.
Es muy recomendabel para ver un poco de cyberpunk de los 80s, a su vez tiene una calidad de video por arriba del promedio. Pero como les decía la segunda mitad a mi se me hizo un poco pesada, tal vez ya no tengo 15 años.. ja ja ja